Ser Mamá y el regreso a la oficina

 Aunque ya hace unos meses de esto me gustaria contarles mi historia acerca de como fue mi regreso al trabajo. Después de que nació mi bebé y tomar mi 42 días post-parto que otorga la ley Mexicana a las mujeres trabajadoras, mi jefe (que es americano y estaba en USA) a petición mía me dio un mes mas para estar con mi bebé con goce de sueldo. Durante toda mi licencia yo continué trabajando desde casa aunque no era lo mismo nunca me “desconecte” de mi trabajo. Como era de esperarse yo estaba muy feliz con la noticia de 1 mes más de licencia. Pero sabía que pronto llegaría el final y  se acercaba el momento de regresar a la oficina y con ello la separación de mi bebé. Al mismo tiempo estaba tranquila ya que iba a estar con mi mamá y no estaba tan lejos de la oficina. Lo que me interesaba más y a la vez preocupaba más era mantener la lactancia que iba tan bien y como le iba hacer.

Me arme de mi kit para extraerme la leche en la oficina, un extractor electrico, contenedores especiales para transportar la leche materna, maleta con preservador de frio y muchas pilas porque en el baño no había contacto de luz. La extracción de la leche fue el menor de mis problemas, trabajaba en una oficina pequeña 3 mujeres y un hombre pero mi recibimiento no era como esperaba. Mi ausencia causo expectativas en mi asistente de ese entonces y mientras no estuve fisicamente se encargo de irse adueñando de mis actividades y actuar a mis espaldas para quedarse con mi puesto, supongo que penso que no iba a regresar a trabajar. Además la persona que era la contralora, era una mujer que no tuvo hijos y por lo tanto la llegada de mi bebé no le causo mucha felicidad y por lo tanto no contaba con mucho apoyo.

En este ambiente hóstil comence a extraerme la leche en el baño, situación que no me agradaba en lo más minimo pero tenía que hacerlo si quería mantener la lactancia con mi bebé. Lo hice así durante 1 mes mas o menos hasta que decidi hacerlo en mi oficina sin preguntarle a nadie detrás de mi puerta porque no tenía persianas ni cortinas. No me decían nada pero sentía las miradas de desaprobación, como si estuviera haciendo algo malo. Sin embargo no me importo y continue haciendolo por 3 meses más.

Hasta que llegó un día en el que cuando iba rumbo a visitar a un cliente, hubo una confusión con mi jefe en USA y mi “supuesta” asistente leal me metio en un problema y la situación empeoro. Fue entonces cuando decidi que no valia la pena estar en un trabajo asi y dejar a mi bebé todo el día y llegamos a un acuerdo y se acabo la relación laboral y desde entonces estoy con mi bebé y estoy muy feliz.

Lo que puedo decir de mi experiencia es que sí se puede trabajar, tener un bebé y continuar la lactancia es difícil pero no imposible, todo es cuestión de querer. Otro consejo que puedo dar es que si quieren conservar su trabajo tengan cuidado con la gente que se queda en su lugar y no se confien. Ahora trabajo desde casa para otra empresa, pero esa es otra historia que luego contare.

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